La evolución digital de las redes de distribución de agua y gas pasa hoy por una palabra clave: AI on Edge. Después del Internet of Things, que ha conectado miles de dispositivos en campo, la introducción de la Inteligencia Artificial en los sistemas de control está llevando las arquitecturas industriales hacia una fase de profunda reingeniería, con especial atención a la red neuronal: un modelo matemático inspirado en el funcionamiento del cerebro humano, diseñado para reconocer patrones, interpretar datos complejos y tomar decisiones autónomas.
Onyax, empresa italiana con una sólida experiencia en telecomunicaciones industriales y en colaboración con centros de investigación universitarios, ha dado los primeros pasos hacia la integración de la AI on Edge en sus dispositivos, permitiendo procesar los datos localmente y habilitando una inteligencia distribuida capaz de reconocer patrones y anomalías en tiempo real.
Este enfoque distribuido es particularmente eficaz en los sistemas de agua, oil & gas y energía, donde la rapidez de las decisiones condiciona la calidad del servicio y la seguridad de las infraestructuras.
Los desafíos
Implementar redes neuronales en dispositivos IoT representa una evolución tecnológica significativa, pero también implica una serie de desafíos complejos que requieren un enfoque de diseño específico. El primer aspecto se refiere a la gestión energética: los dispositivos operan a menudo en contextos aislados y alimentados por batería, por lo que deben garantizar años de funcionamiento con consumos reducidos. La seguridad y la privacidad de los datos completan el panorama: procesar localmente reduce los riesgos de interceptación y violación, pero requiere una protección eficaz de la información sensible. Finalmente, el desafío más estratégico: evolucionar la inteligencia de los dispositivos sin tener que reprogramarlos individualmente. La respuesta es el aprendizaje compartido: cada nodo de la red aprende de sus propios datos locales y comparte solo los resultados del aprendizaje, contribuyendo a un conocimiento global en constante mejora.
Las soluciones de Onyax
Onyax se distingue por su capacidad de transformar la AI on Edge en soluciones operativas dedicadas al control de las redes de distribución por parte de los Gestores. Los dispositivos TUBE‑T3 yNEMO representan dos ejemplos concretos de aplicación inteligente, directamente “on edge”, que presentan características únicas: dimensiones reducidas, instalación rápida, batería integrada de bajo consumo, microcontrolador ultra‑low‑power y comunicación NB‑IoT para garantizar conexiones fiables y de largo alcance. A través de la implementación de una red neuronal compacta, TUBE‑T3 nace como “dispositivo inteligente” para la detección de fugas en red y el monitoreo remoto de parámetros físicos como presión, vibración, temperatura y acústica, desarrollado también gracias a actividades de Investigación y Desarrollo con el Departamento de Electrónica, Información y Bioingeniería del Politécnico de Milán.
Además, con la contribución científica del Departamento de Química de la Universidad de Pavía, Onyax ha desarrollado NEMO, un micro‑laboratorio para el monitoreo de la calidad del agua, capaz de analizar parámetros físico‑químicos como pH, RedOx, ORP, cloro libre, temperatura, caudal, turbidez y conductividad. Gracias a la integración de la tecnología AI on Edge y de técnicas avanzadas como la Espectroscopia de Impedancia Electroquímica (EIS), NEMO permite identificar en tiempo real la huella del agua y eventuales anomalías o contaminaciones, acelerando el proceso de elaboración de datos.
Casos de aplicación
Onyax ha emprendido un recorrido tecnológico de digitalización para diversas empresas del territorio.
En el proyecto EVALD (Electro‑Vibro‑Acoustic‑Leakage‑Detect), el dispositivo TUBE‑T3 se empleó para la detección de fugas en redes hídricas y de gas. Gracias a la red neuronal, el sensor reconoce localmente, en tiempo real, patrones vibro‑acústicos y presóricos anómalos, activando alertas inteligentes solo en caso de eventos críticos. El resultado es un monitoreo predictivo y constante, con reducción del tráfico de datos y mayor eficiencia operativa.
Paralelamente, en el proyecto NEMO, los dispositivos fueron instalados para crear una red distribuida de monitoreo de la calidad del agua. Esta infraestructura digital ha hecho el territorio más smart y sostenible, garantizando a los ciudadanos un servicio hídrico monitorizado en tiempo real.
Hacia una digitalización sostenible de las utilities
En ambos proyectos, mediante el aprendizaje compartido entre dispositivos, la tecnología AI on Edge de Onyax se confirma como un instrumento habilitante para redes de distribución inteligentes, resilientes, conectadas y de bajo impacto energético.
Gracias a estas tecnologías, hoy es posible implementar procesos avanzados de Early Monitoring y control electro‑vibro‑acústico funcional al Anomaly Detection, respondiendo eficazmente a las nuevas exigencias de digitalización sostenible en los sectores industriales y de las utilities.



qualità e impronta dell’ acqua in rete



